BUENOS MODALES

El comportamiento en un restaurante, ¿cómo tratar a los mesoneros?

Maitre, meseros, mesoneros, camareros, sea como lo llamen en tu país, por es trato hacia ellos puedes conocer la clase de persona con la que estás o si le hace falta precisamente clase.


Al momento de salir a comer a un restaurante, desde el más sencillo, como al más in y costoso del momento, el trato para para dirigirse a un mesonero, como a todo personal local es con educación y respeto.

Primero que todo, las palabras mágicas, «Buenos días/tardes/noches, por favor y gracias, ¡son un básico imprescindible!

El trato debe ser -de usted- y siempre usar un tono de voz adecuado, nada de buscar estar llamando la atención, el resto del mundo no se tiene porque enterar de qué estás pidiendo. Tampoco hablar tan bajito que nadie, ni siquiera el mesonero pueda escucharte bien. ¡Nuca le llames a gritos! ni aplaudiendo.

¿Quejas? todos podemos tener quejas en algún momento, pero de nuevo, no se tiene porque enterar todo aquel que se encuentre en el local. De ser necesario, busca hablar con el encargado o jefe de sala, el será el indicado para solventar la situación.

Nunca pretendas humillar a un empleado, en sí a nadie, pero es muy común ver a gente (o que se creen tal) tratando de humillar a los mesoneros que le atienden ¡y que mal quedan! ¡pierden toda la clase! Recuerda que definitivamente ¡no hay como las personas educadas!

Además de la propina

Sí, se deja propina, en restaurante se debe dejar propina al menos que explicitamente en el lugar se solicitase que no. Pero además de ello, también se debe agradecer, volvemos a una de las palabras mágicas «gracias», sea por el buen trato, lo exquisito del platillo degustado o por el buen ambiente.

Siempre la buena educación

Al momento de llegar y a la hora de irte, siempre saluda, nuevamente las palabras mágicas «Buenos días/tardes/noches», eso incluye no solo al personal que te recibe/despide, sino a todos los que forman parte del camino, como los pueden ser quien se encuentre en el guardarropa, recepción, etc.

Por: María-Beatriz Frías-Muñoz