ARTE & CULTURA

Recordando al grandioso Shakespeare

Hamlet, Antonio y Cleopatra, Julio César, Titus Andronicus, y Sueño de una Noche de Verano, entre otros, don algunos de los títulos de obras de este gran autor.

A más de cuatro siglos de su muerte, Shakespeare es considerado el mejor embajador de la literatura y el idioma inglés. Se estima que su obra es estudiada por 50 por ciento de la población mundial, de acuerdo con el Consejo Británico.

Sobre Shakespeare

Nacido el 23 de abril de 1564 en Stratfordon Avon, que es ahora un Museo Shakesperiano, fue el tercero de ocho hermanos.

Sus obras fueron representadas en la corte de la reina IsabelI y del rey JacoboI. En 1610 retornó a su pueblo natal. Había cumplido uno de sus muchos propósitos, lograr una fortuna. Las metáforas de carácter legal (When to the Sessions of sweet silent thought / I summon up remembrance of things past.) abundan curiosamente en su obra; hasta la fecha de su muerte Shakespeare se dedicó a litigios con los vecinos.

Su actividad como dramaturgo lo que dio fama a Shakespeare en la época. Su obra, en total catorce comedias, diez tragedias y diez dramas históricos, es un exquisito compendio de los sentimientos, el dolor y las ambiciones del alma humana. Tras unas primeras tentativas, en las que se transparenta la influencia de Marlowe, antes de 1600 aparecieron la mayoría de sus «comedias alegres» y algunos de sus dramas basados en la historia de Inglaterra. Destaca sobre todo la fantasía y el sentido poético de las comedias de este período, como en Sueño de una noche de verano; el prodigioso dominio del autor en la versificación le permitía distinguir a los personajes por el modo de hablar, amén de dotar a su lenguaje de una naturalidad casi coloquial.

William Shakespeare

A partir de 1600, Shakespeare publica las grandes tragedias y las llamadas «comedias oscuras». Los grandes temas son tratados en las obras de este período con los acentos más ambiciosos, y sin embargo lo trágico surge siempre del detalle realista o del penetrante tratamiento psicológico del personaje, que induce al espectador a identificarse con él: así, Hamlet refleja la incapacidad de actuar ante el dilema moral entre venganza y perdón; Otelo, la crueldad gratuita de los celos; y Macbeth, la cruel tentación del poder.

En sus últimas obras, a partir de 1608, cambia de registro y entra en el género de la tragicomedia, a menudo con un final feliz en el que se entrevé la posibilidad de la reconciliación, como sucede en Pericles; esta nueva orientación culmina en su última pieza, La tempestad, con cuyo estreno en 1611 puso fin a su trayectoria.

Shakespeare publicó en vida tan sólo dieciséis de las obras que se le atribuyen; por ello, algunas de ellas posiblemente se hubieran perdido de no publicarse (pocos años después de la muerte del poeta) el Folio, volumen recopilatorio que serviría de base para todas las ediciones posteriores. La representación teatral era la verdadera publicidad, no la impresión de un texto.

Quizá cansado y enfermo, dos años después se retiró a su casa de Stratford, donde fallecería 23 de abril de 1616 del antiguo calendario juliano, usado en aquel tiempo en Inglaterra. Otro gran genio de la historia de la literatura universal, Miguel de Cervantes, falleció en la misma fecha del actual calendario gregoriano, ya adoptado por entonces en España.

Poco antes de morir había hecho su testamento; se habla de muebles y de inmuebles, pero no se menciona un solo libro