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Caracas, siempre Caracas, la capital que celebrará su próximo cumpleaños

Nuestra querida capital, la bella Sultana del Ávila , lleva por nombre oficial el de Santiago de León de Caracas, y la tenemos ubicada en la zona centro- norte costera del país, a kilómetros del mar Caribe,  en el centro de un precioso y monumental  valle montañoso, a los pies del llamado Waraira Repano, El Ávila , montaña suntuosa con la que soñamos todos los caraqueños y suspiramos por ella cuando estamos lejos de la capital.
Nuestra hermosa capital fué fundada el 25 de Julio de 1567 por el conquistador español Don Diego Lozada, anteriormente lugar de residencia del  Cacique Guaicaipuro  y todos sus ancestros indígenas que habitaban desde siempre el valle.
La Ciudad de los Techos Rojos a partir de 1867 comenzó a expandir sus vías de comunicación, su cultura, sus costumbres tan intensamente caraqueñas, solo en Caracas, podemos ver, participar, sentir y ver, cosas inimaginables, a los que el caraqueño de cepa siempre responderá, cosas de Caracas.

En Caracas se come delicioso , su cultura gastronómica viene entrelazada  al origen de esta hermosa ciudad.

Fué en la época de  la colonia cuando se comenzó  a elaborar  el pan,  vendido a través de pulperías existentes en aquellos momentos.

Caracas tenía una gran influencia francesa, sobre todo se dejó notar  a principios de siglo.

La primera panadería moderna fue creada en 1825 con aires franceses , luego llegando el año 1852 se dió  inicio la panificación industrial, previo arribo al país una decada antes  de las cocinas de hierro importadas desde Inglaterra.

Siempre fué ima capital alegre, bulliciosa , sus calles principales en 1861, estaban llenas de pregoneros,  vendedores que gritaban  o  canturreaban recitando mercancías, entre ellos podemos encontrar a; las mujeres vestían  pintorescos  vestidos de llamativos colores, ellas vendían dulces y frutas,  tortas, dulcería criolla y frutos secos.

La ciudad vivía ínfulas de ser una ‘’pequeña París’’ y el escenario era como de una bella époque, todo estaba teñido de un exagerado afrancesamiento, en su manera de vestir, hablar y comer. Los dueños de las panaderías, confiterías y reposterías eran de origen francés, en 1886 surgen nuevos restaurantes que marcaron la historia de la cocina, iban desde la refinada cocina francesa, las especialidades italianas y las famosas tostadas, junto con el desarrollo de los botiquines o cantinas, donde el coñac era la bebida favorita, el ron el más barato y el whiskey era un lujo muy difícil de encontrar..

Actualmente es una ciudad moderna, muy distinta a la época de antaño, pero no deja de perder la esencia y el contacto con sus antepasados, lo podemos apreciar en la forma de comer, la cual ofrece platos típicos como el asado negro, la arepa, el pan de jamón, las empanadas, la chicha, el papelón con limón, la hallaca, los golfeados, entre otros.

!Caracas, siempre Caracas!