Un fondo de armario, armario cápsula, siempre es indispensable, muchas veces he hablado de ello, desde hace años, en sí todo asesor de imagen lo ha hecho (supongo), pero con el boom de las redes sociales, hay tantísima información, que agobia, además una es cierta y otra; no tanto.
Así que acá he resumido lo necesario para un buen fondo de armario, que cumpla las necesidades durante todo el año, es decir; pensado en las 4 estaciones.
Una manera de estar bien vestida, sin una cantidad exagerada de prendas que se quedan al final sin usar, sino todo lo contrario, prendas que se van a usar y de una manera muy inteligente. Lo más importante, que sean prendas de calidad, aquellos de calidad antes de cantidad y los colores neutros serán tus mejores amigos.
Una vez tengas el fondo de armario, agrega otras prendas, por ejemplos estampados u otros colores o texturas, eso a tu gusto, pero sin exagerar, como ya va s tener un básico neutro, están deberían ser fáciles de combinar, ayudarán a definir tu estilo y para ello también serán ideales los accesorios.
Fondo de armario para las 4 estaciones ¿Cómo vestir bien todo el año?
Un buen fondo de armario o armario cápsula se compone de prendas atemporales, de colores neutros, excelente calidad y corte impecable. Estas piezas son la base para construir un sinfín de looks combinándolas con prendas de tendencia.
Entretiempo (Primavera / Otoño)
El entretiempo exige versatilidad debido a los cambios bruscos de temperatura. La clave aquí son las capas.
Un trench coat o la gabardina clásica de toda la vida: En color beige o azul marino, también podría ser en verde oliva. Es la prenda exterior por excelencia para protegerte de la lluvia ligera y el viento con total elegancia.
Botas de lluvia: Generalmente las grandes olvidadas, pero muy necesarias precisamente en los días muy lluviosos. Puedne ser de caña alta o botines, en un color negro (si no quieres arriesgar) serán fantásticas.
Chaqueta /campera de cuero: Aporta una dosis de actitud a cualquier look básico. Elige una negra o marrón oscuro de líneas sencillas.
Blazer estructurado: Un modelo en color negro, gris o azul marino y otro en blanco o beige. Funciona tanto para la oficina como para elevar unos jeans el fin de semana.
Camisa blanca de botones: Siempre de algodón, opta por un corte ni muy oversize, ni muy entallado.
Camiseta de rayas marineras: Un clásico del estilo chic francés que jamás pasa de moda y combina con todo. En blanco y negro o blanco y azul, ambas ideales.
Mocasines o bailarinas: Calzado plano, cómodo y sofisticado para los días en que no hace ni frío ni calor.
Verano
En los meses cálidos, el fondo de armario se centra en tejidos frescos y transpirables como el lino y el algodón, manteniendo la sofisticación.
Vestido vaporoso blanco: De lino o algodón calado, es fresco, romántico y sumamente versátil.
Pantalón de lino de pernera ancha: En tonos tierra, blanco o crudo. Te mantendrá fresca y estilizada.
Franelas o remeras de algodón de manga corta: En colores neutros (blanco, negro, gris y beige). Invierte en algodón de buena calidad para que no pierdan la forma al lavarlas. Lo mismo un par de musculosas/ camisetas.
Falda midi satinada o de corte A: Una falda fluida en un tono neutro o estampado sutil que puedas usar tanto de día con tenis como de noche con sandalias.
Sandalias de piel planas: En color camel, marrón o negro. Un diseño minimalista que sujete bien el pie.
Lentes de sol clásicos: Estilo wayfarer, de carey o de aviador que favorezcan a la forma de tu rostro.
Invierno
Para el invierno, el objetivo es mantener el calor sin perder la estructura ni el estilo, apostando por fibras naturales como la lana y el cashmere.
Abrigo de lana largo: De corte sastre, preferiblemente en color camel, beige, negro o gris. Es la pieza que definirá tu silueta en el exterior.
Sweater de cashmere o lana fina: Una polera o cuello alto, (cisne o tortuga) un par, pueden ser ajustados u oversize, lo ideal tener de uno y de otro, cuello redondo otro par y cuello V otro par y alguno cuello alto volcado. Unos 7 de ellos en tonos neutros te salvarán todos los días. Agrega un rebeca o cardigan y listo.
Pantalones de sastre gruesos: En lana fría o pana fina, cortados a la medida.
Botines de cuero negros o marrones: Con un tacón sensato y cómodo para poder caminar durante todo el día protegiéndote del frío. Y otros estilo borcego/militares.
Bufandas, gorros de lana de calidad y guantes de cuero: Accesorios en tonos coordinados que añaden textura y calidez al abrigo.
Los «comodines» para todo el año
Hay prendas que trascienden las estaciones y debes tener sí o sí:
Jeans perfectos: Un par de de corte recto en azul medio u oscuro, sin roturas.
El Little Black Dress, vestido negro: Un vestido corto o midi que te favorezca por completo. Cambiando los accesorios sirve para un cóctel o para el día a día.
Zapatillas blancas: Limpias, minimalistas y sin logos exagerados. Si no quieres blancas, unas converse «Chucks» jamás pasarán de moda.
Recuerda que invertir en cortes impecables, tejidos de calidad y colores neutros (azul marino, gris, beige, blanco y negro) que permitan combinar todo entre sí con el mínimo esfuerzo.




