Effortless chic, un estilo relajado inteligente

Effortless chic, un estilo relajado inteligente

El estilo Effortless chic, o como verte increíble sin haber pasado horas frente al espejo. La clave no es la perfección, sino lo relajado inteligente.

¿Cómo conseguirlo?

Lo principal; calidad sobre cantidad, prefiere telas naturales (lino, seda, algodón, lana) que tienen mejor caída.

No es «desorden», está todo calculado: Cabello con ondas naturales o una franela/remera o camisa ligeramente remetida, el llamado french tuck.

Colores neutros: Negro, blanco, beige, gris, azul claro y azul marino son tu base. Los toques de color deben ser sutiles.

Es decir, el Effortless Chic se compone de las prendas básicas de tu fondo de armario, tan simple como eso.

La diferencia entre verse «desaliñada» y «effortless» está en los detalles de cuidado: uñas limpias, con una manicure clásica, ropa bien planchada (o sin arrugas visibles), cabello limpio y peinado; aunque tengas ondas sueltas, eso no significa nudos, sin que un peine entre por allí. Toda la roma impecable, sin hilos colgando, nada roto o descocido y menos que menos manchado. Un tip: Una actitud de confianza total.

Entre ir a la oficina y un sábado por la tarde con amigas en una cafetería muy trendy .

Sábado de café = Relax con estilo

Para un brunch o un café con amigas, el objetivo es la comodidad con un toque elevado.

Unos jeans rectos (evita los rotos, se ven malísimos) con una t-shirt blanca de buena calidad. Si hay frío añade un blazer oversized o una gabardina ligera, inclusive una sudadera/buzo de un color liso, sin estampados. Para el calzado, unos mocasines o unas zapatillas impecables, blancas o converse.

El accesorio in: lentes de sol clásicas y un bolso de estructura suave.

Día de oficina = Sofisticación sin esfuerzo

Aquí buscamos una estética profesional pero «descontracturada». El secreto es romper la formalidad del traje tradicional.

Un pantalón de lino o de vestir ancho, estilo wide leg, con una camisa de botones, con las mangas remangadas.

Cambia el blazer rígido por uno con caída suave o un sweater de punto fino sobre los hombros o un chaleco sastrero.

Calzado: Lo mocasines o bailarinas, tanto redondeadas o en punta. Dan elegancia sin el drama de los tacones altos. Joyería minimalista (aros de oro pequeños o un reloj clásico). Recuerda que menos es más.

Un pañuelo al cuello, muy french style, si le quieres dar un toque aun más chic.

En sí, el consiste en vestir de manera muy cómoda, jamás con prendas apretadas o de tallas más pequeñas a las tuyas, no significa que sea todo oversize, simplemente a tu talla. Fácil y simple.

Es un estilo donde todo está muy cuidado e impecable, comenzando por ti misma, cabello muy al natural, sin peinados forzados, si lo llevas recogido, algún mechón suelto, colas medias o bajas, o suelto con ondas al natural. Joyería que no llame la atención.

Recuerda, no significa en ningún momento llevar ropa gigante o andar descuidada, solo cómoda con prendas básicas.

Maquillaje muy básico, casi a cara lavada. Al vestir, colores neutros, jeans, zapatillas, o zapatos bajos y cómodos como mocasines o ballerinas. Telas naturales, que dejen respirar al cuerpo y que sean cómodas, porque el Effortless chic, es eso, comodidad; relajada e inteligente, es un estilo que no te va a dejar mal y que puedes adaptar a distintas ocasiones.