Venezuela, «Tierra de Gracia», eso lo sabemos desde que este término quedó acuñado con el descubrimiento de América, y desde mucho antes, ya ha sido admirada por sus nativos, pero ha quedado respaldado científicamente a lo largo de todos estos siglos.
Venezuela es un territorio privilegiado donde cada rincón guarda secretos naturales extraordinarios, pero conocerlos y protegerlos requiere de voces apasionadas que sepan transmitir su valor. En este escenario, el legado de la exploración y la ciencia encuentra una continuidad fascinante a través de figuras que llevan la selva y el conocimiento en el ADN.
La labor de su padre, el reconocido naturalista y explorador Charles Brewer-Carías, sentó las bases de una profunda conexión con la geografía venezolana, marcando un hito imborrable en la investigación científica del país.
Crecer en este contexto, de amor por la naturaleza, pasar de que todo sea un juego a sentir que es un camino a seguir, y todo dio inicio con un murciélago que entró a su casa, siendo todavía una niña.
Aquella curiosidad de niña, evolucionó con el tiempo hasta convertirse en una auténtica ruta de vida, asumiendo con orgullo la responsabilidad de mantener viva la llama de la exploración y el respeto por el medio ambiente e inspirada también por la labor de enseñanza de su madre, base importantísima en su vida.
Esa combinación perfecta entre la curiosidad científica paterna y la sensibilidad pedagógica materna, moldeó el perfil de Karen, impulsándola a encontrar su propia manera de compartir el conocimiento.
Hoy en día, a través de sus videos educativos sobre la biodiversidad de Venezuela, logra transformar cada plataforma digital en una ventana abierta hacia nuestros parques nacionales, fauna y flora, enseñando a las nuevas generaciones a amar lo nuestro.
No te pierdas nuestra entrevista completa con Karen-Brewer Carías, donde conversamos a fondo sobre su trayectoria, los aprendizajes heredados de sus padres y su visión única sobre el tesoro ecológico venezolano.
by María Beatriz Frías- Muñoz

