Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina de fuerza
- 8 g de levadura fresca de panadero
- 160 ml de agua tibia
- 5 g de sal
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
Para la cobertura:
- 200 g de tomate triturado
- Tomates
- Sal
- 125 g de queso mozzarella
- 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Un ramito de albahaca


Preparación
Para la masa, volcamos en un bol 250 g de harina de fuerza. Aparte, deshacemos 8 g de levadura fresca de panadero en un par de cucharadas de agua templada (unos 30 ml). A continuación, vertemos sobre la harina la levadura disuelta y añadimos 130 ml de agua a temperatura ambiente.
Añadir levadura y agua a la masa de la pizza margarita, proceder a mezclar los ingredientes del bol y añadimos 5 g de sal a la masa. Añadir sal al gusto, integrar en la masa 10 ml de aceite de oliva virgen extra. Añadir aceite y amasar todos los ingredientes durante 5 o 6 minutos, hasta que quede una masa lisa. Después, dejar reposar la masa otros 5 o 6 minutos y repetimos este proceso 3 veces más.
Llevar la masa a un bol untado con un poco de aceite y lo reservamos para su fermentación en un lugar cálido durante 2 horas. Dejar fermentar.
Pasado este tiempo, desgasificar la masa y volver a hacer una bola con ella. Llevamos la masa a una superficie enharinada y la tapamos con un trapo para que vuelva a fermentar por segunda vez. Para esta segunda fermentación, solo será necesaria 1 hora.
Transcurrido el tiempo de la segunda fermentación, cubrimos con papel de horno la bandeja en la que horneamos la pizza. Volcamos la masa de pizza sobre el papel y comenzamos a estirarla desde dentro hacia afuera hasta que quede redonda y fina, con los bordes un poco más altos que el resto de la superficie.
Estirar la masa de la pizza margarita. Añadir sal al tomate y cubrir la superficie de la pizza con la salsa de tomate sazonada.
Con el horno caliente a máxima potencia, y con calor arriba y abajo, introducimos la pizza solo con la salsa de tomate y el tomate en ruedas (opcional) en el horno y la horneamos 2 minutos. La sacamos del horno y repartimos sobre ella 125 g de queso mozzarella en rodajas.
Horneamos la pizza durante unos 12 minutos más y la sacamos del horno. Una vez fuera, vertemos sobre la superficie un chorro de aceite de oliva virgen extra.
Para terminar, repartimos sobre la superficie las hojas de albahaca.
