Hablando del tema de mesas, es importante traerle comentarios y novedades, que las hay siempre, sobre los centros de mesa ahora precisamente que vienen fechas muy especiales y marcadas, para que disfrutemos del placer de colocar mesas lindas y muy característicamente nuestras.
Ah sí, porque cada mesa es parte de nuestra personalidad; en ella dejamos mucho de nosotros mismos; nuestros gustos; nuestra buena o mala educación; el respeto que debemos a quienes participarán de cada una de esas mesas, y en, general, deja ver nuestro grado de cultura y fundamentalmente del buen o mal gusto de cada quien.
Está últimamente muy en tendencia, el uso y aprovechamiento de verduras o frutas, incluso mezcla de ambas, para crear sofisticados y originales adornos para engalanar nuestras mesas.
Es un tema que debemos manejar con extremada delicadeza y sobriedad, pues nunca olvidemos aquello de que «de lo sublime a lo ridículo hay solo un paso«.
Una mesa con frutas únicas o variadas; con verduras también variadas, pueden lucir encantadoras en una mesa campestre; mesas totalmente informales y por supuesto jamás en una mesa de extrema etiqueta.
Desgracias la presentación y desvalorizas los demás acompañantes, como copas; cubiertos; vajilla y mantelería.
Con acierto y muy sabiamente, en una mesa hermosa para Navidad, Año Nuevo o Reyes, puedes jugar con frutas del tiempo acompañadas de flores finas y follaje, y si incluyes el brillo exquisito de velas, el resultado debe ser adorable.
Pero siempre con medida y cauta elegancia que no conviertan tu mesa especial en una venta de frutas y verduras; ofreciendo un aspecto tosco y grosero para tus comensales.
Todo con medida es y debe ser elegante y chic; pero igual que nuestra vestimenta tiene ocasión y horario; nuestras mesas y decoración también lo tienen para resultar realmente refinadas y hermosas; con clase.
Tomado de Los Buenos Modales de Norah



