El Día de la Tierra, se celebra cada 22 de abril para crear una conciencia global sobre la necesidad de proteger nuestro planeta y sus ecosistemas.
Un poco de Geología, a veces tan fascinante
Existen más de 5,000 especies de minerales, pero la mayoría de la corteza está hecha de solo unos pocos (como el cuarzo). Un dato curioso es que muchos de los minerales que conocemos hoy existen gracias a que la vida (plantas y bacterias) añadió oxígeno a la atmósfera, provocando nuevas reacciones químicas
Aunque nos llaman el «planeta azul», solo el 3% del agua es dulce, y la mayoría está congelada.
Nuestra atmósfera está compuesta, en gran parte, por nitrógeno. También tiene mucho oxígeno, que nos permite respirar. Además, nos protege de los meteoroides que se acercan a la Tierra, la mayoría de los cuales se desintegran en nuestra atmósfera antes de llegar a la superficie en forma de meteoritos, como nos informa la NASA.
La Tierra es el único lugar en el universo (que sepamos) donde la geología y la biología se dan la mano para crear vida. No es solo una roca flotante; es un organismo complejo donde todo, desde el volcán más profundo hasta la hoja más pequeña, está conectado.
Se dice que el núcleo de la Tierra es una bola de hierro y níquel, esto por deducciones científicas, tanto del contenido de meteoritos, como de los movimientos telúricos, pero en realidad ¡nadie ha bajado nunca hasta allá! El pozo más profundo que hemos cavado como humanos es el Pozo de Kola en Rusia cerca de la frontera con Noruega, el cual apenas llegó a los 12 km, mientras que el centro está a unos 6,370 km.
Es decir; hemos viajado millones de kilómetros al espacio, pero solo 12 km hacia el centro de la tierra.
La excavación de Pozo de Kola comenzó en 1970 como parte de un proyecto impulsado por el Gobierno de la Unión Soviética para averiguar los secretos de la corteza terrestre, pero el calor alcanzó los 180° no los dejó continuar con el proyecto.
Por su parte, en el océano hemos llegado casi tan profundo como en la tierra, pero en un entorno que parece de otro planeta. El punto más bajo es el Abismo Challenger, en la Fosa de las Marianas, que alcanza unos 11,000 metros (11 km) de profundidad.
Aunque es un poco menos que los 12 km del pozo terrestre, el desafío es muy distinto debido a la presión aplastante (unas 1,000 veces mayor que en la superficie), que haría colapsar a casi cualquier submarino convencional.
Así que todavía tenemos mucho por descubrir.
Curiosidades maravillosas sobre nuestro Plante Tierra:
- Árboles comunicados: Los bosques están conectados por una «red social» subterránea de hongos llamada micorrizas. A través de ella, los árboles comparten nutrientes y se envían señales de alerta sobre plagas.
- La estructura viva más grande: No es una ballena ni un elefante; es el Arrecife de Coral, tan inmenso que puede verse claramente desde el espacio exterior.
- Un desierto de hielo: Contrario a lo que pensamos, el desierto más grande del mundo no es el Sahara, sino la Antártida, porque allí casi nunca llueve ni nieva.
- Quedan muchas especies por descubrir: ¿Sabías que se estima que el 86% de las especies terrestres y el 91% de las marinas aún no han sido descubiertas? Es decir, vivimos en un planeta donde la gran mayoría de nuestros «vecinos» siguen siendo un misterio por descubrir.
- Insectos, existen muchos insectos: Se estima que existen aproximadamente 73,300 especies de árboles en la Tierra, por su parte científicos calculan que hay entre 7 y 8 millones de especies de animales, aunque solo conocemos una pequeña fracción, siendo cerca del 80% de los animales del mundo insectos. Comparados con los insectos, somos pocos. Hay unas 6,500 especies de mamíferos y unas 10,000 de aves.
- Los «Ríos voladores del Amazonas»: Este es quizás el dato más asombroso, los árboles del Amazonas «bombean» a la atmósfera unos 20 mil millones de toneladas de agua al día en forma de vapor. Esto crea una corriente de humedad en el cielo llamada «ríos voladores» que transporta lluvia a miles de kilómetros, alimentando la agricultura de países como Argentina y Uruguay. Sin el Amazonas, gran parte de Sudamérica sería un desierto.
- Volcanes potencialmente activos: Existen aproximadamente 1,350 volcanes en el mundo que podrían entrar en erupción en cualquier momento. Si contamos todos los que han tenido actividad en los últimos 10,000 años (la era Holoceno), la cifra sube a unos 2,500.
- Terremotos diarios: Se registran aproximadamente 20,000 terremotos por año (unos 55 al día) que son lo suficientemente fuertes para ser localizados. Se registran aproximadamente 20,000 terremotos por año (unos 55 al día) que son lo suficientemente fuertes para ser localizados.
- Un océano de agua dulce: El Río Amazonas es tan inmenso que contiene el 20% de toda el agua dulce líquida del mundo. Es tan potente que, cuando desemboca en el Océano Atlántico, empuja el agua salada hacia atrás y diluye la salinidad del mar hasta 160 km mar adentro.
- El polvo del Sahara alimenta al Amazonas: Aunque parezca increíble, el Amazonas depende de un desierto al otro lado del océano. El viento transporta nubes de polvo desde el Sahara (África) a través del Atlántico. Este polvo es rico en fósforo, un fertilizante natural que «abona» la selva y permite que las plantas crezcan en un suelo que, de otro modo, sería pobre en nutrientes.
Con todos estos datos ¿no vale la pena cuidar nuestro planeta? Nosotros amamos la Tierra ¿y tú?
La foto más reciente de nuestro hogar
Recientemente pudimos apreciar cómo se ve nuestro Planeta Tierra desde el espacio, gracias a la misión Artemis II. Más concretamente, el pasado 3 de abril, la Nasa publicó dos fotografías de la Tierra tomadas por la tripulación de la nave Orión.
Pero la llamada «Canica Azul» (Apolo 17, 1972), fue la primera vez que la humanidad vio la Tierra totalmente iluminada y flotando en la oscuridad.
Mientras la Canica Azul tenía una película analógica (química). El astronauta no sabía si la foto salió bien hasta que volvió a la Tierra. Este 2026 los avances tecnológicos permitieron tomar la foto de manera digital en 8K y tiempo real. La tripulación la vió y la envió al mundo casi al instante por láser.

La foto de 1972 se tomó con película Hasselblad. Ese tipo de carrete tendía a resaltar los azules y los contrastes de forma natural, creando una imagen muy «vibrante» y artística. Las cámaras de Artemis II son sensores digitales de ultra alta precisión diseñados para la ciencia; buscan la fidelidad absoluta, por lo que los colores son más neutros y realistas, menos «maquillados».
- En 1972: El Sol estaba justo detrás de los astronautas. La Tierra recibió un «fogonazo» de luz directo, lo que hizo que el azul del océano brillara con toda su intensidad.
- En 2026: Las fotos de Artemis II suelen captar la Tierra desde ángulos laterales o desde la sombra de la Luna. Al no tener la luz del Sol dándole de frente como un flash, el azul se ve más oscuro o «lavado».






