Franco Colapinto paralizó la ciudad en una jornada que quedará grabada para siempre en el automovilismo argentino. Después de 14 años, el sonido de un motor de F1 volvió a vibrar en nuestras calles y el encargado de hacerlo posible fue el pilarense de 22 años.
El orgullo del automovilismo argetino condujo 2 autos; el potente Lotus E20 de 2012, que hizo temblar el asfalto de Palermo y la mística réplica de la Flecha de Plata, el legendario auto con el que el gran e inoclvidable Juan Manuel Fangio conquistó el mundo en 1954 y 1955.

La alegria en las calles del porteño barrrio de Paleemo eea palpable ennlos rstros del público. Según cifras oficiales, ¡más de 600.000 personas coparon el circuito callejero para alentar a Franco!
El Road Show fue una verdadera fiesta donde el rugido de los motores se mezcló con la pasión de un país.
Franco no solo manejó; nos hizo soñar de nuevo con lo más alto del deporte motor.
