Adaptabilidad, seguridad y la funcionalidad, son tres puntos básicos.
La decoración del cuarto de niños debe priorizar fundamentalmente la seguridad y la funcionalidad para crear un ambiente que sea, al mismo tiempo, seguro y estimulante. Nadie quiere que sus hijos duerman y jueguen en un espacio no apto para los peques de la casa.
En términos de seguridad, es crucial asegurar todos los muebles grandes, como estanterías y cómodas, anclándolos firmemente a la pared para prevenir vuelcos accidentales.
Se deben elegir muebles con bordes redondeados y evitar piezas de vidrio o materiales frágiles. Además, los elementos eléctricos, como enchufes y cables, deben estar cubiertos o fuera del alcance.




Desde el punto de vista funcional, el espacio debe dividirse claramente en zonas para el descanso, el juego y el estudio/lectura, utilizando un mobiliario que se adapte a la edad actual del niño, permitiéndole moverse y acceder a sus cosas con autonomía.
Un aspecto vital a considerar es la adaptabilidad y la capacidad de almacenamiento. Los niños crecen rápidamente y sus intereses cambian, por lo que es inteligente invertir en muebles «evolutivos» o multifuncionales, como cunas convertibles en cama o escritorios ajustables en altura. Esto no solo es práctico, sino que también optimiza el presupuesto a largo plazo. El almacenamiento es la clave para mantener el orden en un espacio infantil; se recomienda usar estanterías abiertas y bajas, cajones o cestas que sean fácilmente accesibles para el niño, lo que fomenta su independencia al guardar sus juguetes y materiales. Una buena organización ayuda a crear un ambiente más sereno y propicio para la concentración.
Finalmente, la estimulación y la personalización son esenciales para que el niño se sienta cómodo y dueño de su espacio. Se aconseja utilizar una paleta de colores base que sea suave y neutra (como blancos, crudos o tonos pastel) en las paredes, y luego añadir toques de colores más vivos y temas específicos a través de textiles, vinilos, cuadros o accesorios. Esto permite cambiar la decoración de forma económica a medida que el niño crece. Es muy beneficioso involucrar al niño en la selección de algunos elementos, como los cojines o la temática, para que la habitación refleje su personalidad y fomente su creatividad e imaginación. Además, una iluminación adecuada, con luz natural y puntos de luz diferenciados (general, de lectura y nocturna), complementa el ambiente acogedor.
