De Noruega a Buenos Aires… Ibsen en el teatro de la capital argentina
Henrik Johan Ibsen, un nombre que significa estrellato, en el mundo de la literatura y la dramaturgia mundial. El noruego que supo revolucionar una época y los cimientos hipócritas de un tiempo duro y rígido de la burguesía que le tocó vivir.
Códigos morales terribles para la mujer, con circunstancias políticas y sociales que la encadenaban víctimas de una doble moral asfixiante y demoledor; Ibsen, considerado por muchos como el Padre del realismo moderno en el Teatro y la literatura; sociólogo de postin, maneja sus tramas con la habilidad magistral, creando escándalo en una sociedad que se erigía en bases putrefactas de inmoralidad y engaño.
Siempre vigente, debido a lo actual de la problemática que es obsesión en sus obras literarias, insiste en tratar agudamente, la situación de la mujer, no solo en su natal Noruega, como en toda la sociedad occidental de entonces; mujeres relegadas al hogar, la crianza de los hijos, sin poder de participación en lo intelectual y político; condenadas por una sociedad mentirosa, a la candidez, generalmente supuesta, del manejo del área doméstica de la familia.
Casarse, procrear y mantener intacto el pudor del grupo familiar, sin posibilidad de expresión ni realce alguno desde el ángulo del pensamiento y menos aún de la toma de decisiones importantes que no se involucran con su menguado rol de esposa y madre, sin oportunidades de expresarse como mujer, ser libre, inteligente y pensante.
Ibsen creó un nuevo estereotipo de teatro, uno más realista; con un enfoque totalmente distinto al que nos venían acostumbrando desde décadas anteriores.
Dejó de ser una distracción; un juego más, para convertirse en palestra de la situación social de su entorno y de una sociedad frágil, sin el apoyo de la necesaria fórmula hombre y mujer, como sostén y soporte socio política.

Una de sus obras más desgarradoras “Los Pilares de la Sociedad”, está presentada en Buenos Aires, bajo la experta Dirección General de Jorge Suárez, con la Dirección Adjunta de Eduardo Gondell, en una magistral adaptación del gran actor Martin Seefeld, Juan Carlos Fontana, el mismo Jorge Suárez y la dramaturga y actriz Carolina Solari, logrando una puesta en escena excepcional; entre todos, han convertido este tema dramático e íntimamente cruel, en un evento teatral de primera clase.
Martin Seefeld en compañía de Eleonora Wexler; Mara Bestelli; Gerardo Chendo; Edgardo Moreira; Pablo Finamore; Antonia Bengoechea; Alfredo Castellani; Daniela Catz; Susana Giannone; Gilda Scarpetta; Agustín Suárez; Lolo Crespo; Fernando Sureda; Luis Longhi; y Donata Girotti; con Diseño de Escenografía de Marlene Lievendag y Micaela Sleigh; en el Diseño de vestuario Laura Singh; Ricardo Sica en la Iluminación y el Diseño sonoro Diego Vila y Betty Gambartes, con la exquisita colaboración artística de Carolina Solari, nos han transportado a Noruega, a un pueblo, por los años 1877, fecha del estreno de esta importante obra literaria, crítica y aguda, lugar donde el Alcalde Karsten Bernick es un poderoso empresario astillero; y con su distinguida familia son pilares de la más estricta sociedad y sus valores morales son ejemplares.

Es un elenco de grandes actores el convocado para brindarnos un trabajo fantástico logrando con sobriedad y seriedad, cumplir a cabalidad la responsabilidad de ser personajes de la mente y pluma del gran Ibsen.
El Teatro Alvear, en la célebre Av. Corrientes, subió el telón para traernos está maravillosa obra teatral, que satisface la más exigente crítica posible, pues representa calidad y prestancia.
Un gran aplauso para cada uno de ellos, que entre todos, han hecho posible el disfrute de ésta pieza del mejor teatro realista europeo, en nuestra capital.
by Norah Frías-Muñoz

