Jesús Locampos, entre la novela negra y la prensa rosa con el humor crítico siempre presente

Jesús Locampos, entre la novela negra y la prensa rosa con el humor crítico siempre presente

En esta ocasión entrevistamos a una figura polifacética y prolífica del panorama cultural y periodístico español, cuya vida ha estado dedicada a la escritura, la investigación y la comunicación.

Reconocido unánimemente como uno de los grandes artífices de la novela negra en España, con una influencia notable en la definición actual del género, él ha sabido conjugar su faceta de novelista con una vasta y brillante trayectoria en los medios. Tenemos el grandísimo gusto de conversar con Jesús Locampos.

Jesús Locampos | Foto: cortesía

¿Una vida dedicado a escribir?

– Cierto. Nací periodista y seguramente moriré novelista. Me gusta contar historias, y a poder ser que resulte entretenido aquello que cuento.

No me puedo permitir que un lector me abandone en la página diez. Trabajo y sudo para conseguir enganchar por los ojos a los lectores y les agarro con fuerza desde el primer párrafo para que abandonen familia, amigos y amantes hasta que terminen el libro y a poder ser que se queden con ganas de más.

Se te conoce como uno de los grandes hacedores de la novela negra española ¿Cómo te sientes al respecto?

 -Agradecido de que tantos lectores se hayan apuntado a una nueva fórmula de contar en un género que parecía ya agotado. Mis novelas cuentan con personajes que son ya parte de quienes la leen. El detective Javier Ayuso cae bien porque se enamora y sufre como cualquier vecino, es un cocinillas y es un cascarrabias igual que su amigo el comisario Valdesogo. Los diálogos entre ambos son pura comedia realista y a ambos le rodean un elenco donde hay tipos con una personalidad rabiosamente adorable. Las peleas cariñosas entre la hija del detective con su padre, la relación entre el detective y su yerno, los platos que cocina Ayuso…todo eso ya forma parte de un universo con el que saben mis lectores que los va a encontrar en cada título.

Hasta «Chaval» el perro del detective recibe más «me gusta» en sus fotos, que el propio autor.

Hacer divertida la lectura en temas muy delicados es, en mi humilde opinión, la clave del éxito.

¿De qué manera ha influido esta etiqueta en tus procesos creativos y de trabajo en general?

 No soy un escritor que tenga un especial proceso creativo. Os pongo un ejemplo: La última novela que ahora tengo en promoción «Una historia íntima» que está agotada en todas las librerías de Europa y que ya solo se consigue a través de Amazon (sí, en Argentina también la tenéis en Amazon) nació porque me despertó curiosidad un diálogo que escuché en la barra de un bar. Un tipo, al parecer muy preparado en asuntos de Internet, le aseguraba a su compañero de copas que él podía saber lo que cualquiera hablara a través de las redes con cualquier otra persona, sólo necesitaba los números del móvil de ambos participantes en la conversación privada.

Y así fue como escribí «Una historia íntima» y así es como ahora a miles de lectores se les pone los pelos de punta cuando alguien les contacta a través de un «inocente» mensaje de WhatSapp o un simple texto por Messenger.

Investigué mucho sobre el tema antes de contar la historia y puedo aseguraros que a mí también me da pánico lo vulnerables que somos ante las nuevas tecnologías. 

Lo que parecía una historia de amor…acabó tan mal como se relata en la primera página de la novela y a partir de ahí a ver quién se atreve a dejar de leer.

“Yo he contribuido poniéndome al lado del lector en cada novela y caminamos juntos desde el primer capítulo sin que el lector sepa que yo ya sé lo que va a pasar”.

Considerando la evolución del género, ¿cuáles crees que son los elementos clave que definen la llamada novela negra, en el contexto español actual, y cómo sientes que tu trabajo ha contribuido a esa definición?

– Yo he contribuido poniéndome al lado del lector en cada novela y caminamos juntos desde el primer capítulo sin que el lector sepa que yo ya sé lo que va a pasar. Vamos descubriendo paso a paso los giros sorprendentes que da la investigación. Lo que les ocurre a todos los personajes y como nos van engañando algunos de esos personajes tanto al lector como a mí.

Quizá al lector, por lo que me cuentan, le gusta especialmente que yo relato historias pegadas al «ahora mismo» no utilizo recursos de fantasía ni del pasado histórico, lo que cuento puede estar pasando ahora mismo, en el mismo lugar donde está leyendo. 

Hacer sonreír mientras se deslizan los ojos por un relato salpicado, en ocasiones, de sangre y muerte, quizá sirve para respirar entre sorpresa y sorpresa. Procuro conseguirlo.

Y luego está un truco. Yo escribo para mujeres. Tengo más amigas que amigos y he aprendido su lenguaje, su sabiduría y el ancestral sexto sentido  que ellas tienen marcado en su ADN.

Nosotros, los hombres, somos más simples que el diseño de un lápiz. Nuestras preocupaciones son las comparativas entre trabajos, coches, móviles y traseros. Ellas son complejas, misteriosas y esconden en un sólo gesto la capacidad de arrastrar a quien quieran a donde nunca hubiera imaginado que llegaría.

Me gusta escribir para las mujeres. Una señora de 91 años en la Feria del Libro de Sevilla acudió a que le firmara mi nueva novela y con una mirada picarona me dijo: «Espero que en esta haya también escenas de las que usted ya sabe…» Con una sonrisa le confirmé que sí y me contestó: «No se lo he dicho ni a mi hija, que con 65 años sigue siendo una pobre mojigata». Fue el mejor piropo que me llevé.

Pocos periodistas españoles pueden superar tu record como Director y Vice Director de tres conocidos medios escritos en España. Cuéntanos de esa pasión desde muy joven, por narrar, expresarte.

– Yo soy hijo de la generación del silencio. De unos padres que habían sido hijos de quienes sufrieron la guerra civil y todo lo que vino después. Yo sentí siempre la necesidad de dejar de guardar silencio. Y eso se puede hacer en cualquier oficio. Como periodista rompí algunas barreras y en prensa del corazón saqué a portada infidelidades de personajes que imponían por su poder, tanto político, como financiero. Destapé relaciones que hasta entonces muchos no se atrevían. Y ahí comenzó una evolución en la prensa que duró hasta que comenzó la crisis motivada porque casi todo los títulos del corazón los compraron multinacionales que como no sabían como se hacía, la fueron cambiando a su forma de entender y se perdió el boom de aquella prensa del final de los setenta, los ochenta y gran parte de los noventa.

“Un chiste gráfico resume en un momento todo lo que necesita escribir un columnista para decir lo mismo”.

Además, humorista gráfico; columnista para la agencia Calpisa, llegando como tal, a publicar en 14 medios. ¿Cómo convergen la síntesis visual del humor gráfico y la profundidad del formato de columna escrita?

-No son tan distintos e incluso pueden ser casi iguales. Una viñeta de humor a veces es más profunda que una profunda columna periodística.

Un chiste gráfico resume en un momento todo lo que necesita escribir un columnista para decir lo mismo.

Jesús Locampos | Foto: cortesía

 Llegar a tantos medios implica adaptar el tono o el mensaje a audiencias diversas. ¿Encuentras desafíos al mantener una voz personal y coherente a pesar de la heterogeneidad de los lectores?

No debe ser el escritor quien busque a los lectores. Yo prefiero que sean los lectores los que me escojan. Esa es mi filosofía

¿Qué te inspira cada día?

 Lo que veo, lo que leo, lo que ocurre en cualquier esquina del planeta…La inspiración en mi caso es una catarata de hechos que estudio por si son traducibles en una o varias historias. No tengo musas.

“…No puedes escribir sin saber lo que cuentas…”

¿Qué lo que más te gusta de escribir e investigar?

Investigar. No puedes escribir sin saber lo que cuentas, como ese caso se originó, ir al principio, aunque luego lo cuentes en otro orden. Para una de mis novelas me fui a Eslovenia porque uno de los capítulos se iba a desarrollar allí. No hay novela mía que no aparezca París y ya me lo he recorrido en varias ocasiones. Viajo, pruebo menús, bebo, observo y estudio sobre el tema que voy a tocar. Ese es el trabajo de campo. Y lo disfruto.

Luego pongo a tope música con poemas de Sabina, me siento frente al ordenador y disfruto igualmente escribiendo la historia que ya traigo en la cabeza.

¿Dónde te has sentido más a gusto, qué es lo tuyo como pudiera decirse coloquialmente?

– Buscando decorados para la novela. Montmartre. Ese es mi sitio. Pero no el Montmartre turístico. Hay bares, sólo para nativos, bistrots muy suyos, rincones donde conocí a hijos de exiliados con los que comparto pitillo y nostalgias. Hay muchos París en París y más de un Montmartre en Montmartre.

También licenciado en Magisterio ¿Algo del maestro para apoyar al audaz periodista?

 -Un maestro y un periodista tienen el mismo objetivo: enseñar. El maestro enseña lo que pasó y el periodista…lo que está pasando.

¿Cómo ves actualmente el periodismo en España?

– Excesivamente unidimensional. Todo lo ocupa la política y sus enredos. La corrupción, la ineficacia, las mentiras de unos, las promesas de otros. Me refiero al periodismo clásico. Se ha separado excesivamente de lo que le preocupa al ciudadano de a pie y luego se quedan mirando al techo y haciendo muchos informes porque no saben por qué los lectores les desaparecen.

España está agotada de aburrimiento. Ni Joaquín Sabina ni yo, siendo ambos de izquierdas, nos han dejado sin la izquierda tal y como la entendíamos y nos hemos quedado sin nadie a quien votar. Pues esa decepción se traslada a muchísimos de los lectores a quienes la política ya no les interesa por tanta bipolaridad absurda.

En prensa del corazón, como ya dije las multinacionales que compraron los títulos porque eran un éxito las cambiaron a su gusto y han conseguido que no sean aquel éxito que fue por el que invirtieron en su compra. De locos. Menos mal que aún quedan un par de editores o tres, que aún saben de qué va la cosa.  

¿Novela negra o prensa rosa?

– Ambas son igual de atractivas para mí. Mirad qué curioso. Una novela negra suele comenzar con un asesinato, una noticia de prensa del corazón suele comenzar por un noviazo. Luego en ambas, se van rellenando acontecimientos…enredos, suspense, mentiras, infidelidades, sorpresas y zás se encuentran los motivos y se resuelven los misterios. La vida misma.

Una frase para los lectores de LO CHIC revista

Gracias por permitir colarme entre vuestras páginas. Un abrazo fuerte a los lectores de LO CHIC revista y espero que también seáis mis lectores a partir de ahora. Me pilláis a través de Amazon, como ya dije, buscando el título «Una historia íntima». 

– Jesús Locampos

by: María Beatriz Frías-Muñoz