Para ellas y ellos, en invierno y verano , ¡esta nota lo tare todo!Por más que muchos se confundan, la elegancia no reside en el exceso de lentejuelas, tampoco en el austerísimo extremo. La elegancia consiste en el equilibrio. Puedes optar si quieres por un estilo «effortless» (sin esfuerzo) que priorice la calidad de las prendas y la armonía personal sobre el disfraz festivo.
Aquí tienes las claves para un look sofisticado y equilibrado:
¿Invierno?
She: Huye del brillo sintético y apuesta por la riqueza de las fibras naturales. También, telas como el chiffon que son tan elegantes. Por ejemplo un pantalón de lana fría de corte recto o palazzo, un vestido o falda midi, o por debajo de la rodilla, y hasta una mini, que aunque no están tan «in», sin duda con medias negras quedan sensacionales, combínales con un sweater un poco más festivo, pero sin exagerar.
Esto en un entorno casual, si estas invitada a una fiesta cuyo dress code dice cocktail, o etiqueta, donde allí el asunto cambia.
Los colores tendencia, siempre el banco, rojo, el azul oscuro, dorado y plateado, pero lo más in, el verde oscuro y el bordo/vino/burdeos. La clave es el movimiento de la tela. Si buscas algo más clásico, un conjunto de dos piezas en terciopelo es infalible.


Los caballeros no se escapan de esta nota
He: Olvídate de las corbatas brillantes de motivos navideños, por favor ¡no! y del exceso de gomina ni hablemos.
Combina un blazer de lana o tweed con un pantalón de vestir (que ya está el resto del año para jeans) al menos que el ambiente sea muy, pero relajado, y sin que sea rotos o claros, solo los oscuros, los combines con un sweater de cuello alto o cuello vuelto, en cachemir inclusive combinándolo bajo la chaqueta. O un sweater clásico, peor siempre quedará muchísimo más elegante un pantalón de vestir, al igual que los zapatos, la zapatillas no están invitadas a la cena de Navidad.
¿Verano?
Para quienes celebramos la Navidad en climas cálidos, la elegancia se centra en la ligereza de los tejidos y los colores claros, adaptando el espíritu festivo a la comodidad del verano. El objetivo es un look sofisticado que respete el código de vestimenta sin sucumbir al calor.
She: Comodidad sin sacrificar el toque festivo, opta por vestidos midi o largos, o por debajo de la rodilla, monos/jumpsuits o conjuntos de pantalón y blusa en lino, algodón o seda natural, así como el encaje y el
broderie, los palazzo son ideales.
Los colores ideales son el blanco, beige, verde claro u oscuro, azul oscuro, bordo/vino o los clásicos rojo y rojo cereza. Toques dorados o plata quedan muy bien.




He: El lino es el protagonista indiscutible de la elegancia masculina en verano, permitiendo la transpirabilidad y un corte impecable. Los tonos claros como el beige, gris perla o azul claro son una opción sofisticada y fresca.
Para un look más casual, combina pantalones de lino o algodón en tonos neutros (blanco, caqui) con una camisa de manga corta o larga de lino en blanco, o hasta en un color festivo como el verde oscuro o azul marino. Un blazer ligero puede añadir formalidad si es necesario.

Maquillaje & peinado para ellas y ellos
Makeup: Menos es más, busca una piel luminosa y bien hidratada (efecto glow natural). Define la mirada con una sombra sutil en tonos tierra y una máscara de pestañas de calidad.
Las tendencias nos llevan a un estilo sofisticado, por ejemplo, labios bien definidos en un rojo clásico o un tono cereza profundo, manteniendo el resto del rostro casi desnudo.
Si quieres, por lo contrario, rompe con esta tendencia y marca los ojos con una ayeliner clásico y labios nude.
Hair: Eevita los recogidos excesivamente armados o con laca visible. Unas ondas suaves y deshechas o una coleta baja muy pulida con la raya al medio comunican una elegancia contemporánea y relajada, moños bajos y ondas suaves son muy elegantes e in.
Caballeros: en cuento al peinado; si optas por la cera, un cabello limpio con un acabado mate (usando ceras naturales) y una barba o afeitado impecablemente cuidados. El perfume debe ser una presencia sutil, no una invasión; opta por notas amaderadas o de cuero.
La regla de oro de la importantísima etiqueta:
Independientemente de la ropa, el respeto a los anfitriones y al resto de invitados es lo que define a una persona elegante. Si estas invitado, pregunta al anfitrión cuál es el código de vestimenta.

