Hamsters, como se debe cuidar este tipo de mascotas….

HAMSTER
Hay muchas cosas que les encantan a los hámsters pero que no son aconsejables en exceso, como por ejemplo las semillas  de girasol.
Aconsejables:
Verduras: Vainitas, puntas de los nabos, lechuga,, berros, pepino, hinojo, tomates y un poco de zanahoria.
Frutas: Manzanas, melocotones, peras, albaricoques, cerezas, uvas, ciruelas, mandarinas, fresones. Frutas secas: Avellanas, nueces, cacahuetes, castañas, almendras y bellotas.
Semillas: Avena, cebada, trigo, soja y girasol.
Hierbas: Trébol fresco.
Carne: Carne magra troceada e hígado de ternera.
Pan: Fresco y tostado, bizcochos y galletas ralladas.
Líquidos: Agua, zumos de frutas mezclados con un poco de agua y leche.
No acosejables:
Zanahoria: Si se abusa de ella puede ocasionar trastornos en el hígado del animal.
Remolacha: Este alimento contiene azúcar en grandes cantidades, por lo que no es recomendable abusar de él.
Chocolate: a estos roedores les gusta mucho; sin embargo, puede ocasionarles alteraciones en el intestino.

 


Evidentemente utilizar césped artificial le daría un aspecto bonito, pero está totalmente desaconsejado. El césped artificial puede ser tóxico para el animalito. Con la jaula se intenta simular la madriguera donde el hámster habitaría en estado salvaje. El suele utilizar todo lo que encuentra en la jaula para hacer más confortable el lugar que escoge para dormir. Así, es recomendable que utilizar una mezcla de arena o tierra que esté esterilizada (puede servir la que venden para gatos) y/o virutas de madera que suelen vender en las tiendas especializadas. Las virutas de maderas suelen ser utilizadas por el animal para cubrirse cuando tiene frío. El motivo principal de utilizar estos materiales es por higiene y son absorbentes, a la vez que le sirven al hamstercillo para formar su nido.

Elegir pecera o jaula es algo complicado porque ninguna de las dos opciones es perfecta. Ambas tienen sus inconvenientes y sus ventajas. La jaula tiene el inconveniente de que deja pasar las corrientes de aire y por lo tanto hay que tener más cuidado para que el hámster no se resfríe, también si se olvida cerrarla es fácil que se escape o incluso él puede aprender a abrir la puerta. Tiene la ventaja de que son más fáciles de limpiar, el hámster tienen un contacto más directo con el medio que le rodea y con su cuidador y puede hacer ejercicio subiéndose a las rejas. La pecera tiene la ventaja de que el hámster está protegido de las corrientes de aire, pero tiene la desventaja de que si no se le deja suficiente ventilación, con la respiración del hámster se forma vaho y humedad. También, a falta de rejas, se le debe poner objetos donde el hámster pueda hacer ejercicio y también es más complicada de limpiar. Como ves, ninguna es perfecta, ello unido a que la jaula suele ser más económica que la pecera. La decisión es tuya, pero personalmente, nosotros preferimos las jaulas porque nos pueden escuchar, oler y les podemos tocar con más facilidad.

 

Mete la mano en su jaula y déjale que te huela, sin intentar cogerle. Cuando veas que ya se acerca a olerte, pon una golosina en la palma de tu mano. El hámster la cogerá. Esto deberás hacerlo durante cierto tiempo, hasta que se suba a tu mano para cogerla. Mantén la mano muy abierta y quieta, para que no se asuste e incluso si te pellizca, no hagas movimientos bruscos.
También puedes captar su confianza de otra forma. Al anochecer cuando el hámster haya satisfecho sus necesidades, siéntale en tu regazo. Si te muerde al sacarle y meterle en la jaula, puedes usar unos guantes de cuero. El cuero no tiene tu olor y así el hámster no relacionará esto con quien le da golosinas y le acaricia. Cuando esté en tu regazo, déjale que trepe y te olisquee. Poco a poco, intenta acercar tu mano y acariciarle, rascarle suavemente en el lomo, en la cabeza y detrás de las orejas, que es su lugar preferido. Si se hecha sobre el dorso, es que es demasiado pronto y tendrás que ir más despacio.
Háblale siempre con voz cariñosa y baja. Llámale por su nombre para que se acostumbre y tómate tiempo regularmente para ocuparte de él, la costumbre hará que cobre confianza.

 

Las mordeduras no son frecuentes, es más, el hámster suele avisar con una actitud defensiva antes de atacar. Se coloca sobre sus patas traseras, rechina y bufa, si observas giro de este tipo, separa la mano. Debes tener cuidado también, que las manos no te huelan a comida cuando los cojas o confundirán tu dedo con una apetitosa salchicha.
Respecto a las mordeduras, se puede estar tranquilo (a no ser que se esté embarazada). Es muy poco común que un hámster transmita enfermedades al hombre. La única que podría ser peligrosa es la meningitis, que se manifiesta durante los tres primeros meses de edad del hámster. Para el humano es inofensiva, pero podría perjudicar al feto de una mujer embarazada. Por lo demás, es más común que les contagiemos los humanos un catarro por ejemplo. Se debe desinfectar bien la herida, o incluso acudir a la farmacia para adquirir una pomada antiséptica y cicatrizante, estas heridas son muy dolorosas y pesadas de curar.

 

Lo primero que tienes que hacer es intentar encontrar en que habitación está, con huellas de dientes o ruidos de escarbar, arañar o roer. Les encantan los papeles de la pared, los arrancan en pequeños trocitos y se los meten en los abazones para utilizarlos como material para el nido. Otra cosa que puedes hacer es poner por la noche una cantidad de semillas en el centro de cada habitación y cerrar las puertas, por la mañana observa cada montoncito y en el que falten semillas, en ese cuarto estará.
Si ya sabes en que habitación se encuentra, coloca la casita sin material de nido cerca de la pared y comida dentro y por la mañana le encontrarás durmiendo plácidamente dentro. Si aún así no vuelve, coloca una tinaja alta con una madera apoyada a modo de rampa y dentro de la tinaja lo que más le guste, normalmente caen en la trampa.
Si el hámster ha salido de la vivienda es prácticamente imposible recuperarlo.

 

Por naturaleza, el hámster es un animal solitario. Tan pronto alcanza la madurez sexual, la familia materna se deshace y cada animal busca un territorio propio y excava su propia madriguera. Marca el territorio con la secreción de las glándulas de sus pero también con orina y excrementos. Con ello mantiene alejados a sus congéneres de sí mismo y de su territorio.
Los machos y las hembras sólo se reúnen para aparearse. La señal para una actitud más amable por parte del macho la establece la hembra, pues su orina despide un olor que fascina al macho y le hace olvidar toda precaución, que en otras ocasiones es aconsejable.
Si se desea tener como animal doméstico es preferible un solo ejemplar, ya que se desea que se vuelva manso y sirva como mascota. Tan sólo donde haya mucho espacio, muchos lugares para esconderse y casitas-dormitorio muy separadas entre sí, se podrá realizar el experimento de hacer que dos animales convivan. Debería tratarse de dos hámster muy jóvenes, mejor si son hermanos de la misma camada y a ser posible también hembras.
Existen variedades de color hámster que son más pacíficas y muestran poca agresividad o ninguna frente a sus congéneres, como pueden ser los albinos, que sin embargo tienen las orejas, hocico y pies oscuros y reciben el nombre de “siameses”, y los de color crema o beige. Por otra parte los manchados son muy difíciles de mantener juntos, ya que son agresivos y muy nerviosos.
En resumen, el hámsterdorado es solitario y se ha de mantener igualmente en solitario. Pero en las variedades de color siamés y beige crema es posible la convivencia de parejas.

En el caso del hámster enano, suele formar colonias en libertad, por lo que es probable que en cautividad, una convivencia por parejas del mismo o de ambos sexos, o incluso de una camada entera, no suponga ningún problema para ellos.

Si se observa agresividad y rivalidad entre dos hámsters que convivan juntos, se les debe separar, pues la agresividad irá en aumento y no mejorará por mucho tiempo que estén juntos.

 

El hámster tiende a marcar el territorio con gotas de orín, heces, y secreciones de las glándulas que tiene en los costados. Habrás observado esto en los perros, por ejemplo. Tus hámsters lo que están haciendo es imponerse uno al otro, es decir, establecer una jerarquía para demostrar cual de los dos manda.
Intenta separarlos o meterlos en una jaula más grande con casitas que estén muy separadas para que cada uno pueda tener su territorio.

 

Ellos mismos cuidan la limpieza de su pelaje. Este les protege de las enfermedades y del frío y el mismo pelo en sí, está recubierto, al igual que en otras especies, de una capa que con el lavado demasiado frecuente se podría eliminar. También son animalitos muy propensos a los resfriados,’porr lo tanto, no es aconsejable bañarlos, salvo casos de necesidad, pero no por higiene rutinaria.

 

Si por alguna razón hubiese que limpiarlos se pueden lavar, con agua templada y una toalla y luego envolverlos inmediatamente evitando las corrientes de aire. Estos animalitos son muy propensos a los resfriados. Luego cepillarles el pelo con un cepillo de los que venden especiales para ello. Sin embargo se aconseja que no se les bañes a no ser que sea necesario.
En verano y cuando el calor aprieta, se les puede poner unos recipientes con agua fresquita (que se deberá cambiar a diario), estos recipientes se conocen como “bañeras” o “piscinas” y son bajitas y anchas, para evitar que el hamstercillo las vuelque. Les encanta refrescarse. Si se les pone su piscina, hay que tener cuidado que la jaula este en un lugar sin corrientes de aire.

Por regla general en el hámster dorado y en su hábitat natural, los machos y las hembras no se reúnen nada más que para el apareamiento. En cautividad sólo se les debe reunir para lo mismo. Si la hembra no está en celo, rechazará al macho e incluso llegará a agredirle pudiéndole causar la muerte. Sólo en las variedades crema y siamés pueden llegar a tolerarse todo el tiempo.

 

Lo más recomendable es que durante los 10 a 15 días siguientes al parto se eviten toda clase de interferencias en el nido. Esto podría intranquilizar a la hembra y hacer que se comiese a las crías. Hay que tener paciencia por el bien de los pequeñines. Para más información visita nuestra sección de reproducción - Canibalismo después del parto.

 

La hembra se encarga de mantener limpio el nido. Lame y se come la excreciones de sus bebés y tiene cuidado de no llevar alimentos al nido que pudiesen mancharlo. Por lo que no es aconsejable limpiar el nido hasta después del destete de las crías. Sólo es necesario limpiar los rincones donde orina y rellenarlos con lecho limpio.

 

El destete llega a los 25 ó 30 días después del alumbramiento, en el que las crías ya son totalmente independientes de la madre. Los pequeños ya habrán abierto los ojos y se moverán por la jaula explorando. En este momento será necesario separar a los machos de las hembras porque un embarazo prematuro podría ser perjudicial para el crecimiento y aunque se puede dejar a las hembras con la madre durante un tiempo más, la mayoría de los hámsters se vuelven agresivos frente a sus crías.

 

Se puede decir cuando una hembra está en celo por los signos externos. Cada cuatro o cinco días, aparece en la abertura de su vagina un líquido blanco, opaco y mucoso que expulsa totalmente al final del ciclo. El período receptivo es al principio del ciclo, o sea cuando no hay este flujo. La secreción señala la mañana del segundo día de ciclo. La receptividad sexual comienza la tarde del primer día y termina en la mañana del segundo, aunque la procreación está limitada al período vital del óvulo, de modo que el tiempo de fertilización es inferior al de receptividad. En este tiempo, las hembras se muestran mucho más activas y duplican las revoluciones normales que ejecutan en la rueda.

 

Normalmente, la forma más segura de saber que está embarazada es que a la semana de gestación el contorno de su lomo ha aumentado ostensiblemente. Si no se les ha visto aparearse y trae pocos cachorros, es más difícil de saber, porque entonces no engordará tanto. Otra forma de saberlo podría ser su aumento de peso, aunque si está en etapa de desarrollo esto no serviría. También es común que durante el embarazo se vuelva más activa preparando todo para la llegada de los bebés, acumulando comida y material para el nido. También estará más sensible y un poco más asustadiza, por lo que conviene que esté tranquila. El período de gestación del hámster es de 16-18 días, así que si transcurrida esta fecha no ha tenido bebés entonces saldrás de dudas. Cuando la hembra está hembarazada le tienes que dar un aporte adicional de proteínas, como galletas para perro, carne magra de buey, yema de huevo cocido. Es necesario que esté tranquila y que se la moleste lo menos posible. Después del parto, hay que prevenir el canibalismo. Para más información visita nuestra sección de reproducción - Canibalismo después del parto.

Los hámster alcanzan la madurez sexual a las cuatro semanas de vida, pero no es aconsejable que se queden preñadas a tan corta edad pues se han dado muchos casos de canibalismo o que las crías nacen muertas por no estar desarrollada la madre. La edad ideal sería con no menos de 10-12 semanas. Antes de esta edad la hembra todavía no está para la maternidad pero puede reproducirse.

Durante la etapa de embarazo y lactancia es aconsejable dar a la hembra un aporte adicional de proteínas para que genere más leche. Se le puede proporcionar carne magra de buey cruda, fresca y del tiempo, yema de huevo cocido, galletas para perro, leche de soja, queso fresco o jamón de sin sal.

El hámster tiene un promedio de vida de dos a tres años. Hay en algunas ocasiones que puede llegar a vivir más si sus condiciones de manutención y cuidados y la salud del ejemplar son perfectas, pero no se cuentan demasiadas. Por lo general viven una media de dos-tres años.

Los hámsters nacen vírgenes de enfermedades y por lo tanto no hay que vacunarlos. No están en contacto con fuentes de gérmenes y virus que puedan contagiarlos de parásitos. No están en contacto contínuo con el suelo, como en el caso de los perros y por lo tanto, no es fácil que se contagien de estos parásitos. Ocasionalmente pueden adquirir algún parásito por otro animal doméstico o por verdura más lavada. En este caso es necesario llevarle al veterinario para que le examine y recete el tratamiento adecuado al parásito.

Respecto al contagio de enfermedades no teman nada en absoluto. Los hámsters no son animales peligrosos y no transmiten enfermedades. Ellos nacen vírgenes de enfermedades y por lo tanto no hay que vacunarlos. Las enfermedades que contraen a lo largo de su vida están generadas por el contagio de otros animales domésticos (perros, gatos, etc.) que les pueden transmitir parásitos intestinales y de piel (ácaros, pulgas, piojos, lombrices, etc); por contagio de enfermedades humanas, es decir, que los humanos podemos contagiarles un resfriado, infecciones bucales, etc.; o por el mal mantenimiento, es decir, higiene inadecuada, mala alimentación, agua sucia en el bebedero, jaula situada en un lugar con corrientes de aire, etc. Ocasionalmente, los hámsters jóvenes (hasta los seis meses) que han estado en contacto con ratones de campo portadores de la meningitis, pueden desarrollar esta enfermedad y transmitirla a los humanos. Pasados esos seis meses se hacen inmunes. Normalmente no suele ser mortal ni para el hámster ni para el hombre si se trata a tiempo. Nosotros, no nos preocuparíamos, ya que normalmente en las granjas de cría guardan fuertes medidas de seguridad para que esto no ocurra y la mayoría de los hámsters que se adquieren en las tiendas suelen provenir de casas particulares por lo que se elimina el riesgo. La enfermedad se desarrolla en poco tiempo, así que si tu hamstercillo no ha dado señales de esta enfermedad durante los primeros días de tenerlo no debes preocuparte. Como te comentamos suelen ser casos aislad

El hámster no requiere cuidados veterinarios a no ser que enferme o se hiera. En este caso, una intervención a tiempo es fundamental para salvarle la vida ya que son animalitos de los que no se tiene demasiado conocimiento a nivel de cuidados veterinarios. Una vez aparecen los síntomas de enfermedad, se le debe llevar cuanto antes al especialista. Tampoco se le deben administrar medicamentos porque son alérgicos a algunos antibióticos. Debe ser el especialista, previo examen, el que prescriba el tratamiento a seguir.

 

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