El uso del De y Del, De la, precediendo a los apellidos

Razonablemente pensamos que, hay algo de que suena más interesante llamarse Pedro de la Laguna, que Pedro Laguna.

Si unimos la precedencia del nombre con un De, lo transformamos en un apellido.

No es un indicativo de nobleza como muchos creen, pueden serlo, pero no es obligatoriamente así.

En España se dió inicio a esta costumbre de agregar los De, durante la Edad Media y en la Moderna, con la persecución de la Inquisición, en los procesos de Pureza de sangre., con los conversos y otros casos muy determinados.
Se dice que muchos musulmanes y judíos, llevaron a cabo esta solución con motivo de intentar esconder sus orígenes.

Otros sostienen que fue práctica adecuada para apellidar a los huérfanos de las inclusas, Expósito fue frecuente  para denominar a los ninos provenientes de orfanatos.

En Napolés, también  solo que alla se dice Esposito, siendo frecuente en Italia el Ventura, Venturino, Ventiruni, Venturin.

Si que han sido utilizados corrientemente como medio de atribucion de apellidos a expositos o ninos entregados en la inclusa.

Generalmente el nombre del pueblo o ciudad en el que fueron recogidos, o incluso el nombre del pueblo o ciudad en el que fueron educados,  como también  hemos encontrado  que al menos en parte el apellido que se daban a los huérfanos era el del santo del día en que eran encontrados. Sangil, Sanepifanio, Sanjuan, Jorge, Giotgio, Pedro, Juan, Martín etc.

Pudiera ser…en Italia y Francia también se acostumbraron a llevar así, compuestos sus apellidos.

También fue usado para denotar posesión o pertenencia, de dónde es, viene o sale alguien o algo. la materia de que está hecho algo para expresar la naturaleza, condición o cualidad de alguien o algo, Hombre de valor para determinar, los meses del ano, ciudades,  con ciertos nombres para determinar el tiempo en que sucede algo, De madrugada. De mañana. De noche. De viejo. De para reforzar un calificativo. El bueno de Pedro.