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De viaje por Escocia

Si viajas a Escocia, no puedes perderte visitar estos 3 lugares maravillosos

Escocia junto  con Inglaterra y Gales, forma parte de la isla de Gran Bretaña, abarcando un tercio de su superficie total; además consta de más de 790 islas

Stirling Castle

Stirling Castle

El castillo de Stirling es un histórico castillo en la ciudad de Stirling, Escocia (Reino Unido). Fue construido en la cima de la “colina del castillo” (the castle hill), un pico de origen volcánico, y se encuentra rodeado por tres de sus lados por acantiladoscortados a pico. El castillo de Stirling está catalogado como Monumento Nacional, y su gestión ha sido en consecuencia confiada al organismo especializado Historic Scotland.

El castillo alberga igualmente el cuartel general, así como el museo, de un Regimiento del Ejército Británico, el Argyll and Sutherland Highlanders Regiment, a pesar de que dicho regimiento ya no tenga su base en el lugar.

La mayor parte de los edificios principales del castillo datan de los siglos XV y XVI, si bien algunos edificios son incluso anteriores, en concreto del siglo XIV. Las defensas exteriores del castillo que dan hacia la ciudad, por su parte, datan de principios del siglo XVIII.

 

Edinburgh Castle

Edinburgh Castle

Los primeros datos que existen sobre este ‘baluarte de Eidyn’ son anteriores al año 600 de nuestra era. En la Edad Media, el castillo se había convertido en una poderosa fortaleza y en la residencia predilecta de los reyes y reinas de Escocia.

En 1140 el castillo se convirtió en el primer lugar de reunión del Parlamento Escocés del que existe constancia histórica. En 1566 nacía en sus estancias el hijo de Mary, Reina de los Escoceses (Mary Queen of Scots), que más tarde se convertiría en rey de Escocia e Inglaterra. Y en 1745 vivió su último asedio, cuando la guarnición se hizo fuerte ante el asalto del Príncipe Carlos Eduardo, conocido como “Bonnie Prince Charlie” (El Hermoso Príncipe Carlos).

Melrose Abbey

Melrose Abbey

 Construida en 1136 por los monjes cistercienses de Yorkshire, fue saqueada una y otra vez por los ingleses. En 1545, Enrique VIII en esa particular política suya que se dio en llamar “Rough Wooing” (cortejo salvaje) terminó de convertirla en ruinas dada la negativa escocesa de ratificar el matrimonio entre su hijo y María Estuardo.

En la abadía queda el esqueleto de lo que fueron los claustros, la cocina, el armazón de la iglesia y algunos muros medievales. Hay otra parte (que data de 1590) que sigue en pie y alberga un museo abierto al público.

Cuentan que en ella están enterrados varios reyes escoceses, así como el corazón embalsamado de Roberto I de Escocia.

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