Capucine, el mito de las pasarelas parisinas! irrepetible…

La maniquí francesa Germaine Lefebvre, fué una mujer con mucho magnetismo, quien conquistó los salones parisinos de la costura en la década de los cuarenta y cincuenta, luego quiso cambiar la moda por el cine y cambió las pasarelas por la gran pantalla, donde tuvo excelentes oportunidades.

Sus ojos rasgados y el cuerpo largo y delgado , estilizada como el tallo de una flor, como de la flor de Capucine, así fué Germaine Lefebvre.

Nació en el seno de una familia clase media de la burguesía francesa en Saint-Raphaël, Francia 6 de enero de 1928. Graduada como Bachelor of Arts en idiomas extranjeros en Tolon.

Se dió a conocer entre los talleres de Hubert de Givenchy, Pierre Balmain y el de Christian Dior conquistando las pasarelas y en general todo el mundo de la moda donde se convirtió en un mito.

Chic y glamorosa se convirtió en la gran favorita de Givenchy junto a Jackie O. a quien vistió mucho esa casa de modas, y la musa del modisto. la gran Audrey Hepburn. con quien tuvo una gran amistad siempre, era su gran amiga.

En 1948 hizo su primera aparición cinematográfica en un papel secundario del filme L’aigle à deux têtes del director Jean Cocteau.

Al año siguiente participó en el filme Rendez-vous de juillet, donde conoció al actor Pierre Trabaud, con quien se casaría, en un matrimonio que sólo duró seis meses.

De 1950 a 1955 participó en cuatro filmes más, continuando, además, su carrera como modelo. Con un aire melancólico y unos sugestivos pómulos que le daban cierto toque asiático, porte de reina, y un innegable toque de refinamiento y elegancia natural, nos cuentan amigos comunes que la conocieron , que era una mujer extremadamente refinada y muy sencilla, que su belleza era mágica, indescriptible, fuera del canon de belleza de su época, se convirtió en una de las figuras del mundo de la moda más famosa de la década de los años cincuenta y sesenta. En 1957 fue descubierta por el productor estadounidense Charles Feldman, mientras trabajaba como modelo en Nueva York. El director le sugirió mudarse a Hollywood para perfeccionar sus estudios de arte dramático y aprender inglés, actuando en 1960 en el filme Sueño de amor, de Charles Vidor, junto a Dirk Bogarde, por la cual fue candidata al premio Globo de oro 1961 a la mejor actriz.

En la década de 1960 participó en trece películas más, estadounidenses y europeas, de las cuales destacan El león (1962), compartiendo papeles con William Holden e iniciando una relación sentimental con él que duraría dos años. William Holden, la dejó como heredera de parte de sus bienes años después de terminar la relación sentimental.

Trabajó en diversos filmes hasta que agobiada por una eterna depresión que padeció siempre, se fue del cine y radicó su vida en Lausana (Suiza).

En esta etapa Capucine dio vida a Simone Clouseau, en el saga de La Pantera Rosa; junto a Peter Sellers y Claudia Cardinale, en los filmes La pantera rosa (1963), Tras la pista de la pantera rosa (1982) y La maldición de la pantera rosa (1983), los tres del director Blake Edwards.

En las siguientes dos décadas participó en doce series de televisión. Luego se se recluyó los últimos años en su discreto apartamento de Lausana dedicada a sus gatos y plantas, sin intervenir para nada en la vida mundana.

Hasta que un día sorprendió al mundo con la triste noticia de su suicidio, saltó al vacio afectada por una profunda depresión que nadie supo entender nunca en una mujer tan bella y tan glamorosa, el 17 de marzo de 1990, muriendo instantáneamente, a la edad de 62 años.

Inolvidable Capucine,  Cap como la llamaban sus amigos,  uno de los grandes mitos de la historia de las famosas maniquies francesas y del mundo.