Aún se sienten, los fantasmas del Castillo de Dunstanburgh

Frente al mar, justo frente a la costa de Northumberland, edificado en un promontorio muy en alto aparece el impresionante castillo de Dunstanburgh, hoy en día, bajo la guarda y custodia del del English Heritage y es propiedad del National Trust.

Su construcción en el siglo  XIVse debe al Conde Thomas Plantagenet, segundo conde de Lancaster, quien quiso protegerse en esta edificación de su primo Eduardo II quien lo había acusado de traición,  protección que no logró salvarlo pues fué ejecutado en 1932, por ordenes del soberano inglés.

Juan de Gante, fué su dueño al paso del tiempo , y en él  emprendió el proyecto de  convertirlo en prácticamente inexpugnable, y así pasó luego a sus descendientes.

En la Guerra de las dos Rosas (siglo XV),  quedó bastante dañado,  Y ya para  el siglo XVI fue abandonado a su suerte.

Quedan unos muros y solamente algunas  partes de sus torres. Nada parece indicar la importancia que tuvo en la historia inglesa.

Pero según cuentan, son los restos del castillo de Dunstanburgh han sido y son un  lugar de encuentro de fantasmas…muchísimos fantasmas.

Afirma una de la leyendas   que el alma torturada del decapitado Thomas Plantagenet sigue vagando por los alrededores. Dicen que su dolor y tortura la lleva en el rostro ya que  fueron 11 los hachazos que recibió hasta que su cuerpo murió .

Sir Guy, valeroso caballero que llegó hasta él en el último de sus viajes es otro de los fantasmas que son vistos y sentidos en la dramatica fortaleza en ruinas.

Se cuenta que Sir Guy se refugió entre las ruinas de este castillo en una noche de intensa tormenta. Fue entonces cuando se apareció ante él un espectro de color blanco que le hizo señas para que lo siguier y al hacerlo  por unas escaleras muy estrechas,  llegó a una sala en donde encontró a otros muchos caballeros como él, pero dormidos. . En el centro de la enorme habitación se encontraba una especie de ataúd de cristal dentro del cual yacía una joven muy hermosa. Dos serpientes la cuidaban de cerca, una a cada lado, junto con una espada y un cuerno.

Cuentan que entonces la aparición hizo saber a Sir Guy que estaba en su mano el despertar a tan bella dama, pero que antes tendría que elegir si para ello utilizaba la espada o el cuerno, advirtiéndole de que sólo una era la opción correcta.

Sir Guy, tras pensárselo un momento, cogió el cuerno y sopló. Entonces fueron los caballeros los que se despertaron y se echaron sobre él.

Todo comenzó a dar vueltas a su alrededor y, mientras caía en el más profundo de los sueños, oyó, a lo lejos, el eco de una risa burlona.

Cuando volvió en sí, estaba de nuevo en el lugar primero en el que había decidido resguardarse, en lo que un día fue la casa del guarda. Desde ese momento se prometió a sí mismo no abandonar el castillo hasta encontrar de nuevo a la joven dormida y devolverla a la vida.

Y aún sigue allí, buscándola. Dicen que aún se le puede escuchar llamándola entre las ruinas, sobre todo en las noches de intensa tormenta.

Basado en un relato de internet

Foto Vía: english-heritage.org.uk